HIGIENE (PARTE 3)
- 1 may 2013
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Del francés hygiène, el término higiene se refiere a la limpieza y el aseo, ya sea del cuerpoviviendas o los lugares públicos. Se puede distinguir entre la higiene personal o privada (cuya aplicación es responsabilidad del propio individuo) y la higiene pública (que debe ser garantizada por el Estado).
La higiene también está vinculada a la rama de la medicinaconservación de la saludprevención de las enfermedadessalud.
Por ejemplo: lavarse las manos con abundante agua y jabón antes de comer es un hábito de higiene imprescindible para evitar enfermedades. La reciente pandemia de gripe A ha resaltado la importancia de esta práctica de higiene para evitar el contagio.
sentido han tenido lugar todo tipo de infecciones que han traído consigo graves contratiempos para los enfermos hospitalizados e incluso la muerte.
Entre los muchos tipos de higiene que existen podemos destacar, por ejemplo, la llamada higiene bucodental que, como su propio nombre indica, es aquella que se lleva a cabo para acabar con todos los gérmenes y la suciedad que puede haber en la boca de una persona. El cepillado de los dientes después de cada comida, el uso del hilo dental y el enjuague o revisiones periódicas al dentista son algunas de las principales acciones que se pueden llevar a cabo para conseguir la perfecta higiene de la boca.
Si no se siguen esos hábitos el ciudadano en cuestión se encontrará con problemas y enfermedades tales como el mal aliento, gingivitis, caries, formación de sarro e incluso la conocida como piorrea, que se traduce en la pérdida de hueso en el diente.
La higiene postural es también otro tipo. En este caso, con la misma se entiende a todo ese conjunto de acciones que hay que llevar a cabo con el claro objetivo de que no se tengan malos hábitos en materia de posturas y sobreesfuerzos que puedan dar lugar a problemas tales como la lumbalgia.
Las autoridades comenzaron a preocuparse por la higiene pública a partir de la Revolución Industrial, cuando las condiciones precarias que se vivían dentro de las fábricas comenzaron a diezmar a la población.
Entre los espacios e instalaciones que han sido creados a lo largo de la historia para poder fomentar y conseguir esa higiene, tanto pública como privada, podríamos destacar las duchas, los lavabos, los retretes, las bañeras…
Los lugares de trabajo, que suponen el sitio público donde las personas suelen pasar gran parte del día, deben ser limpios y contar con agua potable accesible. Los baños tienen que contar con lavabos y estar situados en las proximidades de los puestos de trabajo.
Si la higiene de una empresa es defectuosa, es posible que los empleados se enfermen y se contagien unos a otros, lo que supone un perjuicio para la salud pública y para la actividad de la compañía.
Importancia de la Higiene
Podemos entender a la higiene como el proceso que hace que una persona cuide su salud, su aspecto, su limpieza para evitar contraer enfermedades o virus, para limpiar la suciedad, para conducirse de manera sana en la sociedad en la que vive. La higiene es un complejo sistema de acciones más o menos simples que cada individuo debe llevar a cabo por su cuenta, es decir que la higiene no es una responsabilidad del Estado o de los profesionales (como sí lo puede ser mantener una epidemia controlada) si no que es pura y exclusiva responsabilidad de la persona. Los hábitos de higiene se ganan desde chicos y es ahí donde es sumamente importante el rol que los padres o las autoridades tienen en enseñar a los niños las formas de actuar ante determinadas situaciones, por ejemplo, lavarse las manos antes de comer, luego de salir del baño, cepillarse los dientes luego de cada comida, etc.
Se ha comprobado a lo largo del tiempo que las pequeñas acciones que caracterizan a la higiene diaria y personal de cada individuo son, en suma, importantísimas para asegurar a la persona un buen estado de salud, evitando estar en contacto con virus o bacterias, limitando la exposición a enfermedades y manteniendo en términos generales un buen estado de pulcritud del cuerpo. Así, la higiene se puede llevar a cabo en pequeñas acciones como lavarse las manos varias veces por día y en momentos específicos, bañarse de manera seguida, utilizar ropa cómoda y fresca, cepillarse los dientes luego de cada comida y, también, mantener los ambientes frescos, ventilados y limpios. Todos estos pequeños actos y muchos otros contribuyen a elevar la calidad de vida de las personas e influyen directamente en el mantenimiento de un buen estado de salud que limita mucho más la presencia de posibles enfermedades o problemas de salud.
Importancia de la Higiene Ambiental
Si separamos el término higiene ambiental nos encontramos con dos conceptos independientes que pueden hacernos entender la unión de ambos. Por un lado tenemos la palabra higiene. Con ella nos referimos a la importancia de la limpieza de determinados objetos o nuestro propio cuerpo humano para favorecer y proteger nuestra salud. Por otro lado nos encontramos con el término ambiental, haciendo así referencia al medio ambiente, o lo que es lo mismo, al entorno que nos rodea. Así, podemos entender la higiene ambiental como la importancia de contar con un entorno o ámbito lo suficientemente limpio para que nuestra salud no se vea afectada.
Podemos tratar la higiene ambiental como una ciencia. Ésta se encargaría de estudiar, prevenir y controlar las condiciones medioambientales que rodean al ser humano. En este punto es importante señalar que higiene ambiental no es tener un suelo limpio. Existen muchos otros factores que pueden enturbiar o ensuciar el medio ambiente. Así, hay que luchar también por un aire puro e incluso por erradicar lo que se considera saturación acústica o contaminación acústica, tan molesta y nociva como el aire o el agua contaminada.
¿Por qué es importante la higiene ambiental? La higiene ambiental es necesaria para que tanto el ser humano como el resto de seres vivos de la tierra puedan vivir con una buena calidad de vida. Evitando la contaminación ambiental, estamos contribuyendo a que las vidas de todos los seres vivos del planeta sean mucho más saludables, evitando así algunas enfermedades.
La principal causa de la contaminación ambiental es el hombre. Con la llegada del desarrollo industrial, son muchos los productos tóxicos que llegan a nuestra atmósfera a diario. Si bien no es lo único que puede ensuciar el ambiente, es un factor a tener muy en cuenta, por ello, los controles en la emisión de gases y humos son tan fuerte en determinados países (los concienciados con este tipo de problemas). La higiene ambiental también se encarga de terminar con las plagas; y es que contar con plagas de roedores o cucarachas, por ejemplo, puede ser un problema que derive en grandes focos de enfermedades. Evitar estos problemas pasa por adquirir una buena educación ambiental. Debemos inculcar a los más pequeños el peligro de este tipo de problemas y lo sencillo que puede resultar poner nuestro granito de arena para terminar con los problemas de suciedad en el aire, en el agua o en la tierra.












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